Amaranta's profileSin miedoPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
Sin miedo |
||||||
|
EL CUENTO DE LA NIÑA Y EL GIGANTEDEL CUADERNO AZUL
Perdóneme el lector de esta historia si en algún momento soy imprecisa en los datos: hay cosas difíciles de recordar, no por perdidas sino por misteriosas… Hace poco tiempo, en un reino cercano, había una niña morena en busca de un fantasma. ...
SelecciónJUAN RULFO, Pedro Páramo
"Que me habían dado un corazón de madre, pero un seno de una cualquiera." CANTO IV...Besos sonoros. Contacto. Miradas que se ponen al día sin palabras. Bocas expresando más con las sonrisas, estableciendo una comunicación de alma a alma...
canto IIDecidimos subir a hablar con la presidenta de la comunidad pero nadie abría… mal momento para llamar de puerta en puerta, todo el mundo de vacaciones, parecía Belén cuando María iba arrastrando su embarazo.
vuelve a haber enlaces interesantes escondidos ;)
romance de la pena negra
Antonio Machado y Juan de MairenaEn Otras canciones a Guiomar escribe Antonio Machado:
Explica Juan de Mairena:
A veces sería útil tener un alter ego que fuera explicando lo que disfrazamos con lírica... UN FRAGMENTO...Antoine de Saint- Exupèry CAPÍTULO XXI (...) -No existe nada que sea perfecto-dijo el zorro suspirando. Luego prosiguió: -Mi vida es algo aburrida. Cazo gallinas y los hombres me cazan. Todas las gallinas se parecen como también los hombres se parecen entre sí. Francamente me aburro un poco. Estoy seguro que..., si me domesticas mi vida se verá envuelta por un gran sol. Podré conocer un ruido de pasos que será bien diferente a todos los demás. Los otros pasos, me hacen correr y esconder bajo la tierra. Pero el tuyo sin embargo, me llamará fuera de la madriguera, como una música. Mira! Puedes ver allá a lo lejos los campos de trigo? Yo no como pan, por lo que para mí el trigo es inútil. Los campos de trigo nada me recuerdan. Es triste! Pero tú tienes cabellos de color oro. Cuando me hayas por fin domesticado, el trigo dorado me recordará a ti. Y amaré el sonido del viento en el trigo... El zorro en silencio, miró por un gran rato al principito. -Por favor... domestícame!-suplicó. -Lo haría, pero... no dispongo de mucho tiempo-contestó el principito. Quisiera encontrar amigos y conocer muchas cosas. -Sabes...? Sólo se conocen las cosas que se domestican-afirmó el zorro. Los hombres carecen ya de tiempo. Compran a los mercaderes cosas ya hechas. Y... como no existen mercaderes de amigos, es muy simple, los hombres ya no tienen amigos. Si realmente deseas un amigo, domestícame! -Y... qué es lo que debo hacer?-preguntó el principito. -Debes tener suficiente paciencia-respondió el zorro- En un principio, te sentarás a cierta distancia, algo lejos de mi sobre la hierba. Yo te miraré de reojo y tú no dirás nada. La palabra suele ser fuente de malentendidos. Cada día podrás sentarte un poco más cerca. Al otro día el principito volvió: -Lo mejor es venir siempre a la misma hora-dijo el zorro- Si sé que vienes a las cuatro de la tarde, comenzaré a estar feliz desde las tres. A medida que se acerque la hora más feliz me sentiré. A las cuatro estaré agitado e inquieto; comenzaré a descubrir el precio de la felicidad! En cambio, si vienes a distintas horas, no sabré nunca en qué momento preparar mi corazón... Los ritos son necesarios. -Qué son los ritos?-preguntó el principito. -Se trata también de algo bastante olvidado-contestó el zorro- Es aquéllo que hace que un día se diferencie de los demás, una hora de las otras horas. Te daré un ejemplo. Entre los cazadores hay un rito. Todos los jueves bailan con las jóvenes del pueblo. Para mí el jueves es un maravilloso día, ya que paseo hasta la viña. Si los cazadores no tuvieran un día fijo para su baile, todos los días serían iguales y yo no tendría vacaciones.
Fue así como el principito domesticó al zorro. Pero al acercarse la hora de la partida: -Ah!-dijo el zorro- Voy a llorar. -No es mi culpa-repuso el principito- Tú quisiste que te domesticara, no fue mi intención hacerte daño... -Sí, yo quise que me domesticaras-dijo el zorro. -Pero dices que llorarás! -Sí-confirmó el zorro. -Ganas algo entonces?-preguntó el principito. -Gano-aseguró el zorro- por el color del trigo. Luego sugirió al principito: -Vuelve y observa una vez más el jardín de rosas. Ahora comprenderás que tu rosa es única en el mundo. Cuando vuelvas para decirme adiós, yo te regalaré un secreto. Se dirigió el principito nuevamente a la rosas: -En absoluto os parecéis a mi rosa. Nadie os ha domesticado y no habéis domesticado a nadie. Así era mi zorro antes, semejante a cien mil otros. Al hacerlo mi amigo, ahora es único en el mundo. Las rosas se mostraron ciertamente molestas. -Sois bellas, pero aún estáis vacías-agregó todavía- Nadie puede morir por vosotras. Es probable que una persona común crea que mi rosa se os parece. Ella siendo sólo una, es sin duda más importante que todas vosotras, pues es ella la rosa a quien he regado, a quien he puesto bajo un globo; es la rosa que abrigué con el biombo. Ella es la rosa cuyas orugas maté (excepto unas pocas que se hicieron mariposas). Ella es a quien escuché quejarse, alabarse y aún algunas veces, callarse. Ella es mi rosa... Regresó hacia donde estaba el zorro: -Adiós-dijo. -Adiós-dijo el zorro- Mi secreto es muy simple: no se ve bien sino con el corazón; lo esencial es invisible a los ojos. -Lo esencial es invisible a los ojos-repitió el principito a fin de acordarse. -El tiempo que dedicaste por tu rosa, es lo que hace que ella sea tan importante para ti. -El tiempo que dediqué por mi rosa...-repitió el principito para no olvidar. -Los hombres ya no recuerdan esta verdad-dijo el zorro- En cambio tú, por favor... no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa... -Soy responsable de mi rosa...-dijo en voz alta el principito a fin de recordar... una canción preciosaartista: Extrechinato y tú
título: Juguete de amor
disco: Poesía básica
Anoche pasé frío y me desenamoré un poco.
Anoche pasé frío y fui poeta. Anoche, mientras mi carne se helaba y mi alma en mi cuerpo se escondía, vi como mi amor para ti era un juguete pasado ya de moda que ya nada valía. Cualquier amanecer echarán al viejo juguete de mi amor a un carro de basura, y alejándose en la amarga soledad oirá al carretero dar palos a su mula que todo se lo da por un poco de paja y, a veces, pochas uvas. Y estaré allí donde ya nada vale nada hasta que algún día una dulce gitanilla, con mocos y pecas en la cara, limpie con su manga grasienta la suciedad que la sociedad pegó a mi alma; y volveré a ser un juguete reluciente de amor y de alegría. ¡Que importa que me engañes si luego me sonríes! ¡Qué importa ser poeta o ser basura! Anoche pasé frío en el cuerpo y en el alma... Anoche pasé frío y quedó mi libertad de amor helada. |
|
||||
|
|